Antes esto era llamado "De Eduardo Castañeda para el mundo", pero como nunca pasaba de 7 comentarios en una entrada, le di gas. Aquí encontrarás un pequeñísimo pedazo de mi vida, amores, errores, calores, etc. A su salud!

lunes, septiembre 10, 2007

Todo es perfectible

Lo siguiente es el texto de Rosa Martha de la Peña, la crítica culinaria de Vanguardia, que amablemente escribió acerca de mi restorán, El Hijo de la Tostada.



Todo es perfectible
Publicado el: 12-Agosto-2007

Hace unos días recibí una invitación vía Internet donde me enteraban de la inauguración de un nuevo restaurancito en el centro de la ciudad, El Hijo de la Tostada; ahí en plena calle Allende, pasando Juárez, se encuentra un pequeño, muy pequeño local, donde un emprendedor joven abrió un restaurante con especialidad en tostadas de pollo.

El nombre del lugar, más que su menú, me incitó a visitarlo y decidí comer ahí un día de esta semana.

El acceso al centro histórico sé que no es fácil, pero justo en frente de ahí hay un amplio estacionamiento donde podrá pararse sin ninguna dificultad, aunque tendrá que pagar.

Llegué y su amable propietario, Eduardo Castañeda, nos recibió con una sonrisa invitándonos a sentarnos en una de las 5 ó 6 mesas que hay, de esas tipo de Coca Cola, pero que están pulcra y sencillamente arregladas para recibir a los comensales.

Después de ordenar los refrescos, nos llevaron el menú, que es muy llamativo; diseñado como una carta de lotería muestra cada uno de los platillos que se ofrecen. Tengo que admitir que el menú es limitado, no muy ambicioso, pero ideal para empezar con un negocio de este tipo.

Mientras pensábamos qué ordenaríamos los refrescos llegaron a la mesa, para mi pesar, al tiempo, y aunque nos los sirvieron en unos simpáticos tarros con forma de bota vaquera y con mucho hielo, no hay nada mejor para acompañar una buena comida que un refresco bien helado, y en eso sí me fallaron.

Yo opté por una “Tostadota”, una gran tostada con su respectivo aguacate, bastante pollo deshebrado, tomate, crema y coronada con otra tostada, como si fuera una gran sándwich crujiente. La combinación resulta atractiva; si algo tengo que criticarle a mi platillo fue que la salsa con la que uno puede acompañarla no estaba ni por mucho buena, le faltaba ese picosito que aderezaría perfectamente la tostada. Yo les recomendaría una variedad más amplia de salsas para bañar los platos y darle ese toque extra a cada platillo.

Mi acompañante optó por una “Tostadita”, una tostada deshidratada, tamaño normal con pollo, lechuga y tomate; cualquier ingrediente extra es su opción, ya que ellos la anuncian como su platillo “light”.

Para los amantes de los tacos está el “Taconazo”, una gran tortilla rellena de pechuga de pollo, su aguacatito y tomate, que está muy rico, pero insisto, necesita una mejor salsa.

Pocos lugares ofrecen platillos tan típicos como el caldo de pollo y como aquí todo es ave, el caldito no podía faltar. Hay de dos tipos: el “Caldón” que es de pechuga de pollo, y el “Caldote”, que se sirve con su respectiva pieza de pollo.

Me gustó ver que en su menú de bebidas cuentan con aguas frescas, de un sabor por día, ese día era de sandía, y se me hizo una magnífica opción para quienes no gustan de los refrescos embotellados.

El servicio de lujo, rápido, constante sin llegar a ser “chocoso”, es de esos lugares donde uno quiere volver no sólo por el gusto de volver a comer un platillo, sino por el buen servicio que uno recibió.

Las paredes del lugar originalmente adornadas con fotos de políticos, artistas o periodistas que el propietario piensa pueden designarse como unos “Hijos de la Tostada”, me llamaron la atención. Fotografías de Bush, López Dóriga, Castro, Emilio “El Indio” Fernández, y claro Piporro —quien también aparece en el logotipo— son algunos de los famosos que engalanan el lugar con sus imágenes.

Si le gusta la comida sencilla y casera, El Hijo de la Tostada es una excelente opción.
Olvidé decirlo, los precios son lo mejor, uno puede comer muy bien con 50 pesos; hay un paquete completo que incluye una tostada o taco, caldo y refresco de su preferencia por ese costo.

Los postres no son nada del otro mundo, hay un pay de queso que bien puede usted omitir, la verdad no son la especialidad del restaurante.

Ahí en la calle Allende número 116, casi esquina con Juárez, se encuentra este sencillo pero pintoresco lugar que si no tiene platillos de corte gourmet, sí le ofrece ricas especialidades que de seguro le encantarán.

Hasta la próxima y ¡Buen Provecho!

El hijo de la tostada

* Dirección Allende 116 casi esquina con Juárez

* Horarios De lunes a sábado de 12:00 a 20:00 horas

* Especialidad Tostadas de pollo

* Gasto aproximado por persona 70 pesos

* Lo que no se puede perder La Tostadora

Tabla

**** Servicio
*** Precios
**** Sabor

2 Comentarios:

Blogger Rolando dijo...

el congalito este esta en saltillo o monterrey??

pa ir a darte una guelta un dia de estos...

saludos...

9:02 PM

 
Blogger Gloria Riaño dijo...

Chale... Pero estas en ostro estado q no es el D.F y nomas me alcaza pa gastar 50 pesos =P

3:14 PM

 

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